Tres libreros independientes demandaron a “Amazon” empresa de venta de libros, y a los los seis más grandes editores-distribuidores de ebooks.

Los sellos editoriales estadounidenses demandantes, se justifican con el argumento base: “los contratos entre Amazon y otros editores monopolizan de manera injustificable, el mercado comercial de libros electrónicos”.

Fundamentan su demanda colectiva estas tres librerías independientes contra Amazon y seis de los editores más importantes en Estados Unidos, en acusar al gigante de internet por crear un monopolio del libro electrónico, en perjuicio de otros libreros, de acuerdo con el artículo de la agencia noticiosa británica Guardian.

La demanda fue publicada en línea por el Huffington Post, y presentada el viernes pasado “en representación de sí mismos… y de todo vendedor de libros electrónicos” por la librería neoyorkina “Casa del Libro” (Book House) de Stuyvesant Plaza, “Fiction Addiction” de Carolina del Sur, y “Posman Books” también con sede en New York.

La demanda es contra “Amazon” y los “seis grandes” sellos editoriales Random House, Penguin, Hachette, Simon & Schuster, HarperCollins y Macmillan y alega que los contratos entre Amazon y las editoriales referidas, “limitan injustificadamente la negociación y comercialización en el  mercado de los libros electrónicos”

Añade la demanda que los contratos entre los editores y Amazon, estableció que Amazon podría utilizar su propia tecnología en la administración de derechos digitales (DRM) para evitar compartir o copias no autorizadas de libros electrónicos que vende, y esto obliga a los clientes a leer estos ebooks únicamente en un dispositivo de Amazon.

“En la actualidad, ninguno de los seis grandes ha llegado a ningún acuerdo con ninguna librerías extra emporios libreros, o colectivos independientes para vender sus libros electrónicos”, dicen los demandantes, y “en consecuencia, la gran mayoría de los lectores que desean leer un libro electrónico publicado por los seis grandes tienen que comprarlo en Amazon”, hecho que limita a las posibilidades de elección de consumidores del ebook, y por tanto, disminuye drásticamente las ventas a otros distribuidores.

Los contratos fueron firmados por Amazon para “dañar, suprimir, destruir y dañar irreparablemente” libreros independientes, dice la demanda, “para monopolizar el mercado de la venta de libros electrónicos” en los EE.UU., para controlar los precios y de “reducir la variedad de ofertas que de otra forma estarían disponibles para los consumidores”.

Piden los libreros por todo lo anterior, una orden judicial parar Amazon y los editores mencionados antes, la liberación para venta de libros electrónicos con dispositivos y aplicaciones específicas de DRM. Cinco de los editores demandados han resuelto ya, y entre otras firmas con situación previa de la misma índole, Apple pendiente de resolución desde 2012, ha anunciado que su respuesta será oficial en junio próximo.

Alyson Decker de PC Blecher y Collins, en nombre de los libreros, dijo a The Huffington Post que el DRM fue “un problema que afecta a muchas librerías independientes (…) Estamos buscando liberar del control a las editoriales y librerías independientes para puedan vender libros de código abierto, libre de DRM, ebooks que sean accesibles en el Kindle y otros lectores electrónicos”, dijo con esperanza de ganar la iniciativa.

Entre los implicados en esta pugna, el escritor Cory Doctorow es menos optimista, y al respecto sugiere en un artículo publicado en Boing Boing que “las librerías hacen mal uso del término código abierto. Por alguna razón usan fuente abierta “como sinónimo de estandarizadas o interoperable“.

La simpatía de Doctorow puede ser con los libreros independientes aunque reiteró su criterio de un “muy” mal uso de los términos técnicos y sugiere proponer una solución que favorezca también al cliente consumidor, aparte de los libreros demandantes, afirma el artículo del sitio virutal de Guardian.UK.

 

// Staff Posdata