“Breve teoría del pecado”, novela del escritor regiomontano Hugo Valdés fue presentada ayer en el marco de la XXXIV Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, ciudad de México.

Premio Nuevo León de Literatura 2012 de Conarte, “Breve teoría del pecado” fue presentada ayer en la ciudad de México por los escritores María Belmonte, directora de la Casa de la Cultura de Nuevo León y el escritor Eduardo Antonio Parra. Enseguida un extracto de los comentarios sobre el libro, por sus presentadores:

La novela es un retrato, un reflejo de la ciudad de Monterrey, pero también del paisaje humano de la ciudad. La novela está armada en base a distintos puntos de vista de personajes de diferentes clases sociales que se van entrelazando hasta dar un contexto completo de lo que es la sociedad regiomontana.

Es una novela muy breve que empieza con un detonante, una tragedia: uno de los personajes principales pierde el trabajo y a partir de allí, el relato se desenvuelve a través de tres puntos de vista. Aquí el autor le mete acción y drama bastante interesante y al mismo tiempo está haciendo un retrato de Monterrey y los regiomontanos.

Al final, el lector puede deducir que hay un montón de cuestiones pecaminosas, que no tienen nada que ver con la religión, como la ambición absoluta por la riqueza, el abuso de poder, las flaquezas para no resistir los embates de la adversidad, pero sobre todo traición al destino propio o la vocación por culpa de la cuestión del dinero.

Uno de los protagonistas es un hombre con vocación de escritor que termina trabajando en una empresa y bastante frustrado, gana bien, pero no lleva a cabo su vocación y creo que eso es a lo que se refiere el autor con el titulo de la novela.

Breve teoría del pecado está impecablemente escrita. Hugo Valdés es uno de los escritores que mejor maneja la lengua española y también esgrime un impresionante conjunto de técnicas y de recursos en su novela, pero además, a diferencia de otras de sus novelas, ahora nos encontramos con una visión mucho más madura, más reposada, de lo que ocurre a su alrededor, es decir, está narrando lo que ocurre en la Ciudad de Monterrey y cada vez con mayor profundidad.

// Eduardo Parra

Hugo Valdés es un escritor con una trayectoria sólida, es un autor de una escritura consistente, que se mueve entre la narrativa y el ensayo, ambas formas de escritura las consigue con extraordinario compromiso y mucho más disciplina. De él se ha dicho por parte de la crítica, que cumple con un discurso narrativo y elementos intelectuales que le preemiten una notable destreza expresiva y descriptiva, además de una unidad temática a prueba.

Al acercarse a esta novela se puede hallar entre el trazo de las palabras y las líneas que abren espacio a la reflexión, un relato fuerte y sin titubeos y una variedad de complejas y profundas relaciones personales que a diario se establecen entre lo vivido y lo deseado. Estoy hablando de una relataría donde se recrean no sólo atmósferas, ambientes cercanos a nosotros, sino las fisonomías se nos acercan, nos indican mirar hacia nosotros mismos.

La lectura de la novela confirma a un autor con eficiente dominio del oficio literario; la escritura es un proceso que a diario se traza, una lucha que brinda cuerpo a personajes y da nombre y situación a los olvidos. Hugo Valdés sabe de todo eso y una muestra de lo que sabe es “Breve teoría del pecado”, novela que invitamos a leerla, a conocerla; el Permio Nuevo León de Literatura esta en buenas manos.

// María Belmonte

Hugo Valdés (Monterrey, 1963) ha publicado las novelas The Monterrey news (1990, 2006), Días de nadie (1992, 2003), El crimen de la calle Aramberri (1994, 1997, 2003, 2008) y La vocación insular (1999); los libros de ensayo El laberinto cuentístico de Sergio Pitol, El laboratorio del crepúsculo y otros ensayos, y Ocho ensayos sobre narrativa femenina de Nuevo León (1998, 2002 y 2006, respectivamente); y Reseñas intempestivas. Un corte: 2001-2011 (2012).

Ha sido becario del Centro de Escritores de Nuevo León, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes y del Foneca; ganador del Certamen Nacional de Literatura Alfonso Reyes (1994) y del Premio Universidad Autónoma de Nuevo León a las Artes 2007; coordinador del Centro de Escritores de Nuevo León (2007-2010); Medalla al Mérito Cívico Diego de Montemayor 2011; y Premio Nuevo León de Literatura 2012 con Breve teoría del pecado.

 

// Staff Posdata