Tiempo, reloj de arena o digital. La vida gira y el arte ligado a ella. Los artistas vitales son los que prevalecen aún, y que el cuerpo los abandone, dice el pintor Gerardo Cantú.

El pintor Gerardo Cantú, en entrevista, se confiesa fuerte para seguir subiéndose a los andamios, pues en estos momentos trabaja en dos murales y prepara su propio museo, al respecto de lo cual dice en entrevista para El Porvenir

“Nombre, Tarzán se queda chiquito al lado mío. Principalmente cuando veo al género femenino me emociono a tal grado de que solamente las frutas o las flores pueden compararse con las mujeres. De aquí a 15 años todavía tengo fuerzas; pregúntamelo dentro de 15 años”.

Con motivo de la exposición “Colección Pinacoteca Nuevo León”, en entrevista Cantú recordó su participación con el periódico El Porvenir, y habló sobre la importancia de las colecciones.

“Mi vida siempre la ligué a El Porvenir y salieron cosas hermosas. El Porvenir fue fundado por un colombiano maravilloso, Barba Jacob, a quien ya le he hecho varios dibujos”.

Si las colecciones están en manos de los poderosos, y estos no invitan a todo mundo a su casa, las colecciones quedan a la sombra del pueblo.

“La colección que inició Pedro Zorrilla fue un momento muy importante. Se vendieron obras y donaron a precios muy baratos y otras obras que ya tenía el gobierno como las de Ángel Zárraga, Pablo O’Higgins y otros pintores. La colección hasta ahora no es muy rica, y necesitamos hacer un llamado a la iniciativa privada, a las instituciones para que se compre obra. Desde la época de Pedro Zorrilla no se ha comprado un sólo cuadro a excepción de un mural que se compró oportunamente de Federico Cantú”.

Para Cantú hay que perseguir los cuadros. Las colecciones no se hacen de un día para otro, y sobre ello añade que “la colección tiene que ser muy importante porque aquí hay gente muy importante que tiene colecciones muy importantes y tienen que donar buenos cuadros, y si no que persigan al cuadro, que lo compren y lo donen al pueblo de Nuevo León”.

Entre los siguientes proyectos de Cantú, además de los dos murales en los que actualmente trabaja, está el crear su propio museo:

“Voy a hacer mi propio museo en mi casa para que lo vean. Va a ser una fundación con obra esencialmente mía pero también de muchos pintores de Nuevo León y de México. Quiero que esto marque un precedente para que se sigan abriendo espacios de cultura aquí en la ciudad de Monterrey. Que aprendan, que haga suya la cultura y despierten el gusto por las artes y no por las armas”, apuntó.

Cantú indica que conoce a algunos empresarios con un carácter suave y bondadoso, y su intención es despertar en ellos una mayor participación en la cultura. De llevarse a cabo un programa cultural en conjunto entre empresarios y artistas, Cantú confía en que la gente haría una costumbre el ejercicio de cultivar el arte.

“Que si vamos a tener un vicio ojala y sea el del cultivar el arte todos los días”.

Su colección no la ha podido bien vender, no ha habido quien bien se la compre y por eso mismo la mantiene. Hoy en día le da por comprar cuadros propios, considerándose uno de los pocos artistas que ha ido comprando sus propias obras.

“Yo he concentrado una cantidad considerable de cuadros míos y de otras personas, he tenido esa suerte. Me dicen que se las voy a donar a mis hijos, y yo digo que no. Esta colección que lleva el nombre de mi esposa, María Inés, sí la van a recibir ellos pero para cuidarla, exhibirla para que sencillamente puedan verla mucha gente”, indicó.

En una ocasión tuvo el gusto de pasar un momento en el hogar del ex Gobernador Natividad González Parás, y pudo percatarse de la gran colección con la que cuenta sobre artistas oaxaqueños.

“Le dije, pareces Gobernador de Oaxaca. Y él me dijo, pero también aquí tengo uno tuyo”, comenta entre risas. El artista aun espera el día en que contemos con la obra de grandes artistas mexicanos.

“Es cuestión de circunstancias. Aquí todavía no tenemos un Tamayo, un Diego Rivera, un Siqueiros decente pero sí los tienen otras colecciones. Veremos más adelante”. De sus cuatro murales ubicados en el Paseo Santa Lucía, Cantú siente gran orgullo haberlos trabajado con sus propias manos.

Vidrio, mármol, mosaico italiano. Así en estos momentos trabaja en dos murales más en Nuevo León, pues su deseo es que este Estado sea similar a lo que es Barcelona a Madrid, así Nuevo León a la Ciudad de México.

 

// Staff Posdata