Premio Nobel de Literatura 1977, Vicente Aleixandre es recordado como un destacado poeta de la llamada “Generación del 27”, miembro de la Real Academia Española y Premio Nacional de Literatura 1933, por “La destrucción o el amor”.
A 114 años de su nacimiento, ocurrido el 26 de abril de 1898, en Sevilla, España, Aleixandre se mantiene en la memoria de los españoles que frecuentemente lo recuerdan con homenajes como el poético musical de hace unos días en Jerez, o el poético estudiantil que se hizo la semana pasada en Málaga, donde se enalteció su obra.
De acuerdo con el sitio oficial en Internet de este autor, Vicente Pío Marcelino Cirilo Aleixandre vio la primera luz en Sevilla, pero a los dos años se mudó junto con su familia a Málaga, España, donde permaneció los próximos nueve años.
Luego se mudaron a Madrid, donde estudió Derecho en la Universidad de la ciudad y durante un viaje a Las Navas del Marqués conoció a Dámaso Alonso, quien le presentó una antología de Rubén Darío, momento en el que descubrió la riqueza en la poesía.
Para 1919 se graduó de la universidad madrileña, posteriormente fue nombrado profesor ayudante en la misma institución en la que estudió y en los años subsecuentes trabajó como corresponsal administrativo, colaboró con revistas especializadas en Economía y en una compañía de ferrocarriles.
Desde estos años, sus dolencias y malestares a causa de la artritis empezaron a hacer estragos en su salud, aunque no le impidieron viajar por toda Europa, vivir sus primeros amoríos y escribir, aunque de forma discreta, sus primeros versos, que conformarían su poemario “Ámbito”.
En 1926, sus primeros poemas fueron publicados en “La revista de Occidente”, por esa época, también participó con algunos versos en el homenaje a Góngora, conoció a Federico García Lorca y publicó su primer libro de poesías, titulado “Ámbito”, en 1928.
Dos años después, Aleixandre cayó en el hospital debido a un padecimiento renal, por lo que tuvieron que extirparle un riñón y durante su recuperación se dedicó a escribir una gran cantidad de poemas, por lo que publicó su segundo libro “Espadas como labios”, en 1932.
En 1933 obtuvo el Premio Nacional de Literatura, con el libro inédito “La destrucción o el amor”, considerada por muchos especialistas como la obra capital del surrealismo o irracionalismo hispano.
Tres años después, y nuevamente enfermo, consiguió trasladarse con gran dificultad a Miraflores, tras el estallido de la Guerra Civil, ese mismo año y en cama escribió nuevamente los poemas que conformarían el libro “Mundo a solas”.
Para 1937 publicó su semblanza sobre Federico García Lorca, también intentó exiliarse en el extranjero, pero sus anhelos fueron truncados por el gobierno español, y un año después logró publicar su nuevo libro “Sombra al paraíso”.
En 1949, la Real Academia Española lo eligió para formar parte como académico de número, un año después leyó el discurso de ingreso “En la vida del poeta: el amor y la poesía”, para dedicarse, los años siguientes a dictar por distintas ciudades de Europa una serie de conferencias en torno a la poesía.
Posteriormente, publicó sus obras “Historia del corazón”, “En un vasto dominio” y “Los encuentros”, y cuando Aleixandre cumplió 60 años, en 1958, la revista “Papeles de Son Armadans”, de Camilo José Cela, le dedicó un número como homenaje, al lado de Dámaso Alonso y Federico García Lorca, nacidos en el mismo año, pertenecientes a la “Generación del 27”.
En 1968 publicó “Poemas de la consumación”, con el cual ganó el Premio de la Crítica, y dos años más tarde apareció “Vicente Aleixandre”, la primera biografía editada sobre la vida del poeta, a cargo de Leopoldo de Luis.
Entre 1972 y 1977 recibió varios homenajes, aparecieron ediciones críticas sobre sus libros y profesores españoles y extranjeros presentaron su candidatura para el Premio Nobel de Literatura, por lo que aparecieron diversas antologías de sus poemas en Estocolmo.
El 6 de octubre de ese mismo año recibió el Nobel de Literatura, “por una obra de creación poética innovadora, que ilustra la condición del hombre en el cosmos y en nuestra sociedad actual, a la par que representa la gran renovación, en la época de entreguerras, de las tradiciones de la poesía española”.
Los últimos años de su vida se vieron seriamente afectados en cuanto a salud se refiere, pues lo atacó un herpes zoster en el lado izquierdo de la cara.
Meses después ingresó al sanatorio de Nuestra Señora de Loreto por una falla respiratoria, de la cual nunca se recuperó y terminó aislándose por completo, aunado al desarrollo progresivo de unas cataratas que lo dejaron prácticamente ciego.
Aleixandre ingresó de urgencia en la Clínica Santa Elena, un 10 de diciembre, con una hemorragia intestinal y falleció tres días después, el 13 de diciembre de 1984, dejando tras su muerte una obra poética de gran calidad.
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