Tras ser acusado de acoso sexual y conducta inapropiada por tres artistas, la Tate Modern y la Galería Nacional de Escocia han suspendido toda relación con Anthony d’Offay, uno de sus principales donantes, pese a que no ha habido ningún proceso judicial. Al respecto en un comunicado, D’Offay dijo que se encontraba consternado, pero negó las acusaciones por completo.

En un comunicado bipartito expedido por ambas instituciones y publicado por The Guardian, se explica que «A la luz de estas acusaciones, se ha decidido suspender cualquier contacto con el Sr. D’Offay hasta que se clarifique el asunto». Pese a esto, las obras donadas por D’Offay no se retirarán de sus exhibiciones, pues según ambos museos la gestión de las mismas depende exclusivamente de ambas instituciones pues el donante renunció a todo derecho sobre las mismas en diciembre del año pasado.

Las denuncias a D’Offay, que fueron hechas públicas el domingo 14 de enero, remiten a acciones ocurridas entre 1997 y 2004. Tres mujeres que se relacionaron con él de manera laboral hicieron las denuncias con la esperanza de animar a otras para que así salgan a la luz más casos contra él.

Hasta ahora, las tres mujeres se han mantenido anónimas en medios noticiosos, pero se sabe que una es una exempleada de su galería en Londres y otra una posible discípula de d’Offay. Según el mismo d’Offay, no está enterado de ninguna investigación policíaca al respecto y cree que «si la hay» se trata de una pérdida innecesaria de recursos legales que no llegará a ningún lado pues dice ser inocente de todas las acusaciones.