Por Sheila Hernández

Judith Jones, editora y escritora estadounidense nacida en Nueva York, en 1924,  murió el pasado 2 de agosto a la edad de 93 años, por complicaciones de la enfermedad del alzhéimer. 

Jones es conocida por ser la editora quien rescató el Diario de Anna Frank del montón de manuscritos rechazados por su empresa, la editorial Doubleday, la mayor de Estados Unidos en la década de los cincuenta. 

En 1952, Jones se emocionó hasta el llanto con la lectura de las memorias de la adolecente holandesa, y supo que el Diario era un libro importante. Jones defendió con ardor la prosa de la Anna, que describe el miedo ,la rabia y el enfado de su encierro por los nazis, pero también su primer amor y el sueño de la libertad a medida que se agota el tiempo.

“Es una de esas obras inolvidables”, solía decir, para luego asegurar que su profesión consistía en eso tan difícil de “estar en el lugar adecuado en el momento oportuno”. 

Así una obra, traducida hasta entonces solo al alemán y francés, se abrió al gran público. Y ahora ha sido traducida a 70 lenguas, y publicada en unos 60 países. De esta forma, el Diario de Anna Frank se volvió la autobiografía más famosa del Holocausto.

Su papel en llevar las palabras de Frank al público de habla inglesa finalmente llevó a su contratación por Blanche Knopf, cofundador de Knopf, en 1957. Su descubrimiento de Julia Child, el otro hallazgo notable que marcaría su carrera, era casi accidental, de esta forma, publicó Dominando el arte de la cocina francesa.

Aunque Jones no tenía ninguna intención de ser una editora de libros de cocina, durante su trayectoria seguiría trayendo a autores de libros de cocina como Joan Nathan. También editó a John Updike y a Anne Tyler.