Por Sheila Hernández

 

Durante el 25 de abril al 8 de mayo, se celebró la 30va Feria del libro de Bogotá, donde hubo invitados como el escritor español Enrique Vilas Matas.

De esta forma, el escritor de El arte de no terminar nada (Seix Barral, 2010), se presentó en un evento llamado «Enrique Vila-Matas en la FILBo: Una vida consagrad al arte», donde se celebró su vida y su obra.

En este evento, que se realizó el 6 de mayo, Vila-Matas presentó su ultimo libro Mac y su contratiempo. En el encuentro, Vila-Matas expuso que para ser un escritor realista hay que trabajar con elementos de ficción. De esta forma, Mac y su contratiempo se sirve de ese elemento para escenificar el barrio barcelonés de El Coyote, basado en su propio lugar residencial en «El Eixample» de la capital catalana.

Sin embargo, Mac y su contratiempo no encaja en un género literario visible. Al leer el más este reciente libro de Vilas-Matas, uno se encuentra con un personaje que explica sobre aquello que escribiría si pudiera reescribir el libro de otro escritor.

En esta novela, Vila-Matas vuelve a perder teorías y a seguir el apostolado de sus grandes maestros: Roussel y sus citas distorsionadas, Rossi y la ilusión de hacer de una anécdota limitada una «parábola atroz» y Gombrowicz tras las huellas de Bruno Schultz.

El lector encontrará el diario de un escritor (Mac) sobre otro escritor (Sánchez), el diario de quien busca reescribir el libro de un autor consagrado. El libro que quiere reescribir Mac es justamente el que Sánchez desprecia.

La obra se convierte en un gran comentario humorístico a ese libro, a la literatura, a la crítica de la literatura, a los nexos internos, a los diarios de escritor y en ese juego de espejos enfrentados regresa más clara la voz vilamatiana de sus historias emblemáticas: Doctor Pasavento, El mal de Montano.

Hay que recordar que a frecuencia las historias de Vila-Matas no se suelen entender a la primera leída. En sus novelas, el lector se adentra en un mundo que al principio parece extraño. Pero luego sucede lo extraordinario, el lector se da cuenta que tiene la libertad para decidir posibles caminos para reescribir la historia.

Vila-Matas en FILBo, también contó sus sensaciones sobre Latinoamérica donde dijo sentirse «más liberado», así sus visitas a la región para entender mejor los mitos García Márquez y Vargas Llosa.