Muere a los 85 años el hispanista británico Hugh Thomas. Su acercamiento íntimo y relevante a la historia de España, tanto sobre la era de Franco como de la colonial, lo convirtieron en Miembro de la Real Academia de Historia de España desde 1994, así como miembro de la Orden de Isabel la Católica desde 2001 y de la orden de Alfonso X el Sabio desde 2014.

Nacido en Windsor en 1931, estudió en Cambridge, donde obtuvo su Bachiller En Artes en 1951. Continuó sus estudios en la Sorbona, y empezó a trabajar para la Foreign Office de Inglaterra en 1954, en parte como secretario de la delegación británica dentro de una subcomisión de la Comisión de Desarme de la ONU. Como parte de este trabajo viajó por primera vez a España en 1955, viaje que lo inspiraría a escribir su obra crítica sobre el franquismo.

Publicada en 1961, La Guerra Civil española de Thomas se convirtió en un referente obligatorio. Publicada de manera clandestina en España durante la dictadura cuando Thomas tenía tan sólo 30 años, La Guerra Civil española se volvió tanto o más relevante durante la era de Transición.

Publicó más de veinte libros de Historia española, centrándose en un principio en el siglo XX, para después hacer una extensa retrospectiva sobre el Imperio Español, enfocándose en la conquista de América, entre cuyas obras se incluye una sobre las relaciones específicas del Imperio Español en Nueva España, titulada La conquista de México. Fue amigo de Octavio Paz, amistad que se evidencia en las publicaciones sobre él en las revistas «Vuelta» y «Letra Libres».

Además de una veintena de libros de historia, Thomas publicó tres novelas: The World’s Game (1957), The Oxygen Age (1958) y Klara (1988). Le sobreviven su esposa, la pintora Vanessa Jebb, y los tres hijos de ambos. Desde 1981 fue miembro de la Cámara de los Lores, nombrado Lord Thomas of Swynnerton, en Notting Hill. Fue miembro del Labor Party y colaborador del primer Ministro Harold Wilson. En 1975 se cambió al partido conservador, siendo asesor de asuntos hispánicos para Margaret Thatcher a partir de 1981.

Con su partida se va otra más de las voces críticas del siglo XX que aún se mantenían vigentes. Mientras que su voz no analizará más desde el futuro, seguirá siendo relevante. Que descanse en paz Hugh Thomas.