Lugán. Mano térmica de artista. 1972.


 
 

Por Carlos Vega

 

El artista español Luis García Núñez, mejor conocido como Lugán, fue reconocido con el Premio ARCO BEEP de Arte Electrónico. Dos piezas luminosas y sonoras fueron adquiridas para la colección homónima como parte del reconocimiento.

La elección por Lugán no es casual, pero sí necesaria: reconocer que el arte electrónico no es algo nuevo, sino una tradición. Donde antes hubo vanguardia, hoy estamos ante un monolito. El reconocimiento es tanto un galardón merecido como señal de avance: el arte electrónico debe seguir avanzando, (r)e-volucionar.

Muestra de esta postura se refleja en los premios honoríficos a Daniel Canogar y Rafael Lozano-Hemmer, herederos de las experimentaciones realizadas por Lugán y sus compañeros en el Centro de Cálculo de la Complutense de Madrid, entre los años de 1968 a 1974.

Canogar fue reconocido por la animación generativa Gust, que reacciona en tiempo real a la dirección e intensidad del viento de la ciudad en que se encuentra. Lozano-Hemmer por Conjunto Redundante, una pieza que realiza una suerte de retrato cubista en movimiento del usuario, gracias a seis cámaras que captan otras tantas perspectivas mediante un programa de reconocimiento facial.

«El premio a Lugán es muy merecido y necesario. Tenemos que romper el tópico del arte electrónico como algo nuevo o ajeno y reconocer que forma parte de la lógica evolución creativa. Viva la larga tradición y latinidad del arte tecnológico», afirmó Lozano-Hemmer.

 
 

Redundant Assembly, Rafael Lozano-Hemmer.