AGOTAMIENTO

 

a Ana Cecilia Cedillo

 

Cada día me importan menos cosas.
Hay meses que no quiero ver a nadie.
Van desapareciendo los amigos,
finjo interés en múltiples asuntos.
Pero una brizna de silvestre hierba
brota en la cicatriz de una banqueta.

 

Me gustaría ser como aquel cerro
que admira sin conciencia nuestras vidas:
firme ante la deriva de los años,
sin necedades ni necesidades.
Pero las nubes mudan de plumaje,
se precipitan y desaparecen.

 

Así, desolación, odio y envidia
sean amor con signo negativo,
y el rumor de la radio mientras duermo
la música de fondo de mis sueños.

 

Sea mi casa un mínimo latido,
las personas que amé, llano dormido,
y ese chisme rural de lo que he sido
pase en sus vidas desapercibido.