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Bich Loan y la CBC Band


 
 

Por Rafael Zamudio 

 

Con una investigación similar a la que hizo para los Cambodian Cassette Archives, Mark Gergis empezó a comprar cintas y vinilos en las tiendas del barrio indochino de Oakland, para después lanzarse a la biblioteca y recopilar las mejores rolas, las mejor grabadas, las más representativas, y hacer su antología Saigón Rock & Soul: Vietnamese Classic Tracks 1968-1974 con su disquera Sublime Frequencies. A diferencia de Camboya, la música vietnamienta se encontraba bien industrializada, aunque olvidada. Muchas de las grabaciones provenían de estudios fugaces que fueron arrasados por la guerra, de voces hechas ceniza por el napalm.

Una noche de 1971, la CBC Band tocaba para un regimiento militar. El baterista, de apenas nueve años, llevó a su novia al club esa noche. El guardia no la quería dejar entrar porque se trataba de una niña de ocho años, pero el baterista bajó del estrado y le dijo al guardia: «está bien, viene conmigo». Alguien detonó una bomba más tarde y la niña murió. El resto de la banda sobrevivió, con cicatrices de metralla en las piernas. Cuando Gergis los contactó, ahora dueños de un centro nocturno en Houston, le confesaron no haber escuchado su música desde 1972, cuando se fueron de Vietnam.

En mi canción favorita del disco, «Cái Trâm Em Cài (Your Hair Clip)», una chica guarda una peineta para cabello en un cofre antes de recibir a sus amantes. Cuando se van regresa la peineta a su lugar: en un pequeño altar con las cosas que guardó de su esposo, muerto a manos del Viet Cong. Ella guarda la peineta porque todavía le es fiel, esto sólo es supervivencia. Hay soldados que necesitan desquitarse una noche. Y hay soledad. Hay guerra. Carol Kim hace un templo al funk con su voz, suave y melodiosa, pero con una tristeza subliminal al fondo.

La primera vez que escuché esta canción fue también la primera vez que me enteré del proyecto musical de Mark Gergis de rescatar, redescubrir y conectar con música del lejano y no tan lejano oriente. Fue también la primera vez que escuché canciones en una lengua con la cual no comparto quizá ninguna palabra que no sea un préstamo del inglés o el francés. Una lengua que no era ni germánica ni latina ni eslava, ni semítica ni mediterránea siquiera. Una lengua extraña.

Las canciones de Carol Kim y la CBC Band que incluye el disco (entre otras bandas) están marcadas por una influencia fuerte de la música occidental que se escuchaba en el Saigón de antes y de durante la guerra de Vietnam. Rock psicodélico. Blues. Funk. El naciente Rock Progresivo. Hard Rock. Rock & Roll. Jazz. Acid Rock. Y a diferencia del disco camboyano, los vietnamitas conocían esta música de un par de décadas y la habían desarrollado con un estilo íntimo pero sin desviarse demasiado de las fuentes originarias. No hay una sola canción en este disco que no sea rock puro.

Cuando lo escucho me gusta imaginar que se trata de parte del soundtrack alterno de Apocalypse Now. ¿Qué mejor canción que «Những Đóm Mắt Hoả Châu (Fireballs)» para surfear al son del olor del napalm por la mañana: «Veo el cielo cubierto de llamas, / mis abuelos y mi memoria / se desvanecerán con la brisa del amanecer»?