Semillasin

Foto: Juan Felipe Jordan

Acción SEMILLA NATIVA de DADAvid Ortiz y Tzitzi Barrantes

Fecha: 21 de septiembre de 2013

Marcha del Silencio en rechazo a las semillas transgénicas y apoyo a las semillas nativas y criollas. (Carrera Séptima, Bogotá, Colombia).

 

 

“La tierra tiene bastante para las necesidades de todos, pero no para la avaricia de algunos”

Mahatma Ghandi

 

Por Melissa García Aguirre

Hace un par semanas me topé con una interesante propuesta de arte de acción llevada a cabo por Tzitzi Barrantes, DADAvid y, como ellos la nombran, su “semillita humana”. La acción, titulada “Semilla”, se llevó a cabo durante la Marcha del Silencio en rechazo a las semillas transgénicas y apoyo a las semillas nativas y criollas realizada en el marco del Día Internacional de la Paz, el 21 de septiembre del presente año, en Bogotá, Colombia.

Al ver las imágenes por primera vez me conmoví. Eran fotografías de una mujer y un hombre caminando desnudos, tomados de la mano y luchando, casi trágicamente, por sostener a través de un cordón, que fuertemente tomaban con sus bocas, un letrero similar a los que se utilizan para los señalamientos de tránsito con la leyenda “semilla a bordo”. Me hipnotizó la fuerza que pone de manifiesto la imagen, el contraste de una delicadeza profunda y como estaba buscando acciones en las que se propusiera una reflexión en cuanto a la perspectiva de género, confieso que fue desde ahí que la acción me captó, por la forma en que exponía la concepción y no la maternidad o la paternidad, sino la concepción como proceso que implica cierta e inevitable unión entre dos, la procreación de vida humana en una vinculación metafórica con la germinación de una semilla. La imagen implica la seducción del uno con el otro, la integración, sentirse parte de este planeta en igual condición que cualquier otro ser que lo haya habitado alguna vez, que lo habitará después de nosotros o que nos antecede y permanecerá aún después de nuestra partida. La acción me hace pensar en la concepción como un proceso de vida infinita arraigado en esta tierra, en este planeta al que pertenecemos y que nos provee de protección y alimento.

Después de toparme con las imágenes, inicié una breve documentación sobre las problemáticas y el movimiento que inspiraron esta manifestación. Me encontré con que el acto conmemoraba la histórica Marcha del Silencio de 1948, la cual fue impulsada por Jorge Eliecer Gaitán, quien logró la participación de 100 000 personas protestando en silencio contra la persecución política que se llevaba a cabo en Colombia desde 1946. Además de servir de memoria a este movimiento, la Marcha del Silencio 2013 llamó a la ciudadanía a reflexionar sobre la importancia de la organización social para la obtención de la soberanía alimentaria. Intrigada aún más por esta petición continué indagando y me topé con el trabajo de la antropóloga y documentalista colombiana Marta Rodríguez, quién desde 1960 ha trabajando registrando las luchas de los movimientos agrarios, sindicales, estudiantiles y la situación de las comunidades indígenas y afrocolombianas en todo Colombia.

Terminé viendo sus documentales de libre acceso, todos ellos retratos certeros y profundos. Marta Rodríguez se refiere a sí misma no como una cineasta de culto, sino como una documentalista que hace cine con el otro y para el otro, para un bienestar social; es inevitable en este momento hacer referencia a Chantal Moufle, quien planteaba una reorientación de la práctica feminista desde la conceptualización de los movimientos sociales, las mujeres, no sólo han estado presentes en estás luchas, sino que han sido líderes y en muchos casos han puesto como prioridad sobre la lucha por la equidad de género las problemáticas que dañan tanto a los hombres como a las mujeres, después de todo, las mujeres también somos estudiantes, campesinas, obreras, indígenas, extranjeras, etc., sin embargo es muy común que durante estás luchas perdamos en el camino la posibilidad de un trueque a favor de mejores condiciones para la mujer a cambio de nuestra leal militancia.

Volviendo al trabajo de Rodríguez, sus imágenes, en colaboración con el fotógrafo Jorge Silva, y sus técnicas de intervención con las comunidades son sumamente interesantes, trabaja de forma participativa con las familias que documenta, les habla sobre la estructura del documental y pide su guía para la edición del mismo, en Chircales (1964-1971), por ejemplo, narra la historia de una familia en la que todos los integrantes sobreviven como obreros de una fábrica de ladrillos, desde la más pequeñita de las niñas y el más pequeñito de los niños que ya pueda sostener un ladrillo y caminar con él cuesta arriba y cuesta abajo, hasta la persona de mayor edad de la comunidad, participan por necesidad de la producción de la fábrica en condiciones de total explotación. Han pasado casi 50 años y la situación, aunque diferente, continúa favoreciendo un tipo de mercado dominante y perjudicando al pequeño y mediano productor.

El contexto en el que se enmarca la acción de Barrantes, DADAvid y su bebé comienza a gestarse desde los años noventa a partir de la apertura para el libre comercio con los países del continente Europeo, el siguiente acontecimiento de impacto fue la firma del Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos en el año 2011 y, por último, la llegada de su vigencia a partir del 15 de mayo del 2012, con la cuál se prohibió a los campesinos colombianos resguardar las semillas de su propia cosecha y se les exigió la compra de semillas certificadas para poder sembrar en sus tierras, lo cual afecta económicamente a los campesinos, al país entero y pone en riesgo las especies de cultivos nativos y criollos.

Existen testimonios de campesinos que tienen tres años vendiendo sus productos por debajo de los costos de producción y que han perdido todo intentando competir con el mercado internacional dentro de su propio país. Estás y otras condiciones generaron el Paro Agrario Nacional, el cual dio inicio el día 19 de agosto con manifestaciones por parte de los campesinos y otros sectores, como el minero y el lechero. Numerosas notas, imágenes y vídeos describen las situaciones generadas por el paro desde entonces. La manifestación terminó 21 días después de su convocatoria tras horas de “negociación” entre el gobierno y los representantes de los grupos campesinos y mineros, sin embargo, según varios medios de comunicación se registraron 12 muertos, 485 lesionados, 4 personas desaparecidas y más de 500 detenciones.

Caminar desnudo plantea dos formas simultáneas de estar en el mundo, al despojarnos de la ropa nos mostramos tal cual somos, nos permitimos ser completamente frente a nosotros mismos, frente al otro individuo y sociedad; y frente al otro como mundo natural: al sol, al viento, a la tierra que al pisar nos cuenta todas las historias de las que nos perdemos al cubrir diariamente nuestros pies, es fácil recordar esa conexión que de manera inmediata se manifiesta cuando los desnudamos sobre la arena en la playa o por gusto sobre la tierra de un huerto, de un jardín o sobre el suelo de nuestra propia casa. Estar desnudos nos vuelve más sensibles, nos expone tanto vulnerables como fortalecidos por nuestra condición humana, por nuestra pertenencia a esta tierra, y al mismo tiempo, a una sociedad de riquezas y carencias. Estar desnudos, en espera de un alumbramiento y marchando, no sólo en favor de la protección a la biodiversidad, sino a favor de una vida digna, del respeto a los derechos humanos para todos los ciudadanos de este mundo, es uno acto sumamente crítico y poético. Creo que es de vital importancia para todos los productores artísticos, inmiscuirnos, desde dónde nuestra posición nos permita y nos de potencia para la transformación hacia mejores condiciones y formas de estar en este mundo.

 

Melissa García Aguirre es artista visual, tallerista, arte terapeuta y gestora cultural independiente. Fundó y dirigió el Festival Internacional HORASperdidas Arte de Performance en Espacio Público en Monterrey, México del 2008 al 2010, actualmente ejerce como coordinadora curatorial del mismo. Como artista visual se ha destacado por su trabajo en espacios públicos y sus intervenciones dirigidas a la cohesión social, ha sido invitada a presentar proyectos en distintos recintos de México, Venezuela, Francia, Brasil, Chile, República Checa, España y Argentina.  Ha sido acreedora del premio nacional PERFORMAGIA 2009 y de dos becas anuales de producción artística, amabas relacionadas con actividades de integración social: FINANCIARTE 2009-2010 y la beca actual del Programa de Estímulo a la Creación y al Desarrollo Artístico 2012-2013 por CONARTE.