Por José Jaime Ruiz

La miniserie de televisión británica, In the Flesh, propone lo insólito: la cura de los zombies. También, a diferencia de The Walking Dead, los muertos no muertos no forman hordas, sino comunidad, abrigo, ayuda, cooperación y hasta solidaridad. Esto los diferencia también de los zombies de World War Z, quienes toman por asalto las ciudades y las destruyen en un efecto de plaga y arrojan al mar y a las islas a los humanos. En UK los humanos triunfan, segregan en campos de concentración a los “pútridos”, los reintegran y los adaptan a la sociedad.

La metáfora de In the Flesh es la tolerancia/intolerancia. Alegoría de la mutación (Incubo Sulla Città Contaminata), de la sinrazón (28 Days later), de la segregación (X Men), la homosexualidad (Interview with the Vampire) y hasta un dejo de comicidad cínica (Zombieland). Los readaptados e integrados a una sociedad que los rechaza y los señala.

Esta serie creada por Dominic Mitchell, da cuenta de un Apocalipsis zombie, donde los muertos regresan de sus tumbas para cazar y devorar. Frente al Apocalipsis, el Amanecer, esas dos etapas que se tocan pero que, en principio, no significan un renacimiento entre el género humano y el subgénero zombie dividido entre quienes a través del medicamento se reintegran y quienes, por su estado salvaje, son cazados o capturados para su venta al gobierno y su posterior tratamiento clínico.

Citando casi a un Voltaire recargado, In the Flesh puede leerse como el derecho natural en la tolerancia: “La naturaleza dice a todos los hombres: Os he hecho nacer a todos débiles e ignorantes, para vegetar unos minutos sobre la tierra y abonarla con vuestros cadáveres”. Frente al fanatismo de Human Volunteer Force (HVF), cazadores de cadáveres infectados, se levanta el refugio ­–ya sea casa (zombies medicados) o caverna (salvajes). Ni Apocalipsis ni Amanecer, una renovada sociedad de intolerancia en donde la vida buena de la que escribe Michael Walzer, ni la religión, ni el militarismo, ni la fragmentariedad y el conflicto pueden ser resueltos por una sociedad civil escindida. Sólo la familia, la pareja, llegan a rescatar, o al menos lo intentan, esas solidaridades concretas auténticas. In the Flesh, esa miniserie, ese tratado de tolerancia.

 

José Jaime Ruiz (Monterrey, 1963) es escritor y periodista. Fue becario fundador del Centro de Escritores de Nuevo León y del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes de México. Ha publicado Manual del Imperfecto Político (Posdata Editores, 2013), Caldo de buitre (Posdata Editores, 2011) y La cicatriz del naipe (Palabra en Poesía, UANL, 2006). Fue galardonado con el Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde. Actualmente es director del periódico digital www.lostubos.com

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